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Rumbo a las elecciones del año que viene pero con el ojo ya en 2030, Morena está dividida.
La sucesión divide a Morena y a la 4T. Los procesos se han adelantado y al menos dos personajes interesados en contender por la candidatura presidencial en 2030 toman posiciones.

El aceleramiento lo ha provocado la designación de los 17 candidatos a gobernadores de la 4T. Junto con las rencillas internas que confrontan a grupos locales empiezan a alinearse grupos alrededor de Omar García Harfuch, el secretario de Seguridad, y de Clara Brugada, la jefe de Gobierno capitalina.

Harfuch encarna el personaje disruptor de la 4T.

De su oficina salieron expedientes de antecedentes no delincuenciales de precandidatos que frieron usados para elegir candidatos a gubernaturas y alcaldías. Suficiente para tener una especie de derecho de veto político con la información que posee.

García Harfuch es el encargado de indagar las corrupciones principales del sexenio anterior relacionadas con el huachicol fiscal. Inevitablemente se confronta con el Grupo Tabasco.

En Sinaloa, Harfuch fue el factor principal para desplazar al grupo rochista del poder estatal. Sin su presencia, el gobierno estatal no funcionaría.

La estrategia de reducción de homicidios derivados de la narcoviolencia es alabada reiteradamente por la propia presidenta de la República siendo de las pocas acciones gubernamentales que concitan

consenso entre distintas fuerzas políticas.

Si el formato de decisión de Morena y aliados sobre candidaturas permanece para la Presidencia en 2030, Harfuch tiene ya un enorme trecho ganado. Es el más popular, el mejor evaluado políticamente, genera confianza y prácticamente lidera las distintas características que se preguntan en las consultas morenistas.

El factor que catalizó la consideración de Harfuch como viable candidato para el 2030 fue sin duda la fuerza que adquirió el Partido Verde al convertirse en fiel de la balanza de las decisiones morenistas y obtener defacto 4 de las 17 candidaturas.

El Verde llegará hacia el 2030 con una cuota propia de gobernadores (probablemente más gobernadores que el PAN, PRI o MC), una robusta bancada legislativa y suficiente fuerza para seguir inclinando votaciones parlamentarias y decisiones políticas.

Su candidato a la Presidencia es Omar García Harfuch. No lo ocultan. Por el contrario, lo promueven. Y por qué no, podrían amagar con ir solos a la elección del 2030 si Morena mantuviera el veto político que ha ejercido contra el actual secretario de Seguridad.

La promoción de Clara Brugada comienza a acelerarse. Dentro de Morena hay grupos que, igual que en 2024, aseguran que “un policía” no puede ser gobernante, ya sea Presidente o jefe de Gobierno capitalino. Y por ello, la candidatura

morenista debería estar plenamente identificada con una militante de izquierda como Brugada.

Ya en 2024, los morenistas “históricos” le cerraron la puerta a García Harfuch para ser candidato a la Jefatura de Gobierno y bajo un argumento de paridad de género, Brugada llegó a la gubernatura capitalina. La historia podría repetirse. Pero Harfuch ahora es políticamente mucho más fuerte que hace dos años.

Un factor que gravita es la presión estadounidense. Las relaciones entre el gobierno de Sheinbaum y el de Donald Trump pintan para complicarse aún más, incluso a partir de una previsible derrota en las próximas elecciones legislativas de noviembre.

Sin duda que el gobierno de Donald Trump, grupos empresariales y factores de poder en Washington ven en Harfuch a un personaje más que confiable. Y Clara Brugada empieza a despertarles inquietud y preocupación.

Su encuentro reciente con el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, fue la culminación de meses de intercambios e incluso conversaciones telefónicas para estimular una cooperación entre gobiernos citadinos.

García Harfuch es confiable para las agencias estadounidenses que persiguen a los morenistas y los incluyen en sus listas de criminales. Brugada mantiene una relación política intensa con uno de los principales adversarios de Donald Trump.

Así a tres años de la decisión.

 

 

 

Tomado de: Reforma