Introducción: crisis, resistencias, alternativas. Geoffrey Pleyers, Manuel Garza Zepeda
Los movimientos progresistas enfrentan tiempos difíciles en México. El país está inmerso en una ola de violencia masiva, la presencia de cárteles de la droga, ejecuciones extrajudiciales por parte del ejército y una situación de impunidad generalizada. En los últimos 10 años, más de 150 mil personas han sido asesinadas por el crimen organizado y los militares, y se llevan registrados más de 26 mil casos de desaparición forzada (Open Society Foundations, 2016).
Más allá de los consensos en formación sobre el cuasi estancamiento económico del país, se busca imponer una suerte de fideísmo para ver y entender nuestras cosas materiales de modo más optimista, o menos contrahecha. Pero, como advirtiera recientemente Alejandro Werner (“Llegaron las calificaciones”, Reforma, 22/5/26), la hora de las calificaciones llegó y no salimos bien evaluados.
Hay momentos en que escribir resulta un problema, porque escribir sobre nuestro México resulta repetitivo y seguramente cansará a los lectores; una y otra vez tengo que hablar de la miserable situación en que se encuentra el país en economía, del fracaso del sector salud en todos sus órdenes, del narcogobierno que se niega a decir su nombre, y las mañaneras insufribles; por eso hoy quiero comentar un discurso y una carta.
Una bravata no resuelve las limitantes geopolíticas, pero sí puede escalar el conflicto e impedir que mejore la economía.
Con un gran dejo de provincianismo, la presidenta optó por ignorar el estancamiento que sufre la economía mexicana y el contexto geopolítico en que se encuentra nuestro país. Enfocada hacia su base política, se dedicó a afianzar la estructura con la que ya cuenta, y a desdeñar y atacar a quienes debería sumar para conducir al país hacia un mejor estadio de desarrollo, para beneficio del conjunto. Otra oportunidad perdida, pero ésta con consecuencias.
AMLO construyó una amplia, heterogénea y contradictoria coalición; a Sheinbaum le llegó el momento de pagar la cuenta.
En la elección presidencial del 2006, AMLO pensó que era innecesario ampliar su coalición, podía solo. Quería llegar a la Presidencia sin deber favores para tener margen de maniobra. Por eso rechazó el apoyo del SNTE que le ofrecía Elba Esther Gordillo y el de Alternativa Socialdemócrata y Campesina, lidereado por Patricia Mercado. Este partido obtuvo el 2.7 por ciento del voto, casi cinco veces la diferencia entre la votación de Calderón y López Obrador.
LA CNTE Y EL MAGISTERIO DEMOCRÁTICO: VANGUARDIA Y EJEMPLO DE UNA CULTURA POLÍTICA DEMOCRÁTICA Y COMBATIVA. JOHN M. ACKERMAN, MIGUEL ÁNGEL RAMÍREZ ZARAGOZA.
La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) surgió en 1979 producto de la organización de maestros y maestras democráticas con amplios deseos de transformar al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), buscando también la democratización del país y de la propia educación que es su campo de trabajo. El caso de la CNTE fue elegido parte de una serie de estudios que nos permitan analizar a las organizaciones y movimientos sociales que se han opuesto al neoliberalismo y a la democracia liberal, para contribuir a la construcción de una cultura política democrática impulsada desde abajo, a partir del involucramiento de los ciudadanos en organizaciones y movimientos sociales de diverso tipo.
MAGISTERIO, LAS TRES HACHES. Luis HERNÁNDEZ NAVARRO*
CON H DE HERENCIA
Cuando en mayo de 1941 fueron detenidos y apresados ocho estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, los policías y militares encargados del operativo se llevaron con ellos el retrato de Karl Marx que se encontraba el comedor de la escuela. Fueron acusados de ultrajes a la bandera nacional, delitos contra la autoridad y asociación delictuosa.
Las malas ideas persisten, a menudo por la necesidad de la sociedad de creer en un líder
Todos conocemos a alguien así. Una amiga que, una y otra vez, se enamora de hombres que la maltratan. O el talentoso colega que salta de un empleo a otro porque no logra controlar su propensión a insultar al jefe.
Estamos ante la resistencia del Estado a devolver a las maestras y maestros las pensiones que durante décadas ya les había otorgado. Esto es algo que puede verse en su justa dimensión si se considera la historia larga del magisterio mexicano. Luis Villoro dice que al final de la Colonia eran ellos los “depositarios de las semillas de cualquier cambio”. Porque “su mayor sensibilidad crítica ante las desigualdades e injusticias, los llevó a oponer al orden existente otro más justo” (pág. 497, Historia General de México).
En el modelo de vautopensión los trabajadores acumulan individualmente los recursos que financiarán su propia pensión al final de su vida laboral, sin garantía directa del Estado para garantizar un nivel mínimo digno de pensión, salvo los complementos marginales como la pensión mínima garantizada o la mal llamada “pensión universal” para los adultos mayores que, aunque sea un oportuno “apoyo”, no alcanza el estatuto de una pensión propiamente dicha ganada por años servicio.
En un contexto en que el magisterio democrático nacional se moviliza contra la Ley del Issste de 2007 y su política de pensiones, se articula también un segundo proceso: la disputa por la democracia sindical. Y es que, en lugar de que el profesorado pueda luchar por sus derechos mediante su sindicato, se ha visto obligado a luchar también contra él. Esto es así porque históricamente la dirigencia del Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Educación (SNTE), en vez de actuar como garante de los derechos de los y las trabajadoras de la educación, ha mantenido una política pragmática que consiste en gestionar el descontento magisterial y contener la protesta, a cambio de la protección política del Estado, que permita mantener liderazgos y burocracias antidemocráticas.
El alma de un estado es su Constitución… Isócrates (436 a.C. -338 a.C.)
El sentido de esta frase del gran orador griego nos lleva a discernir que el mayor daño al alma del Estado mexicano es el desmembramiento constitucional, ya que las reformas promovidas por el Ejecutivo a la Ley Suprema en la anterior administración y en ésta así lo demuestran.
¿Por qué cambió tanto Andrés Manuel López Obrador? ¿Dónde quedó aquel político empático con las víctimas de la violencia, el crítico contundente de la complicidad entre el poder político y el narcotráfico?
Desde hace varias semanas la presidenta Sheinbaum ha venido utilizando en su mañanera, y demás entrevistas y foros en los que aparece, la soberanía nacional no tanto como baluarte de defensa de nuestro territorio y valores nacionales, sino como defensa de los acusados por las autoridades estadunidenses por su confirmada delincuencia como narcotraficantes.
Las amistades tóxicas son destructivas porque contaminan el ánimo de las personas.
Si López Obrador echa de menos al presidente Trump de su primer mandato, los mexicanos echamos de menos a la presidenta que ha gobernado hasta hace muy poco tiempo con la “cabeza fría”, con la racionalidad de una científica y con disciplina que garantiza rumbo. Podremos haber estado de acuerdo unos y en desacuerdo otros con sus decisiones, pero sabíamos que había rumbo.
La próxima semana inicia el tercer mundial de la FIFA en el que México es anfitrión y el ambiente político y social está enrarecido. La afición está entusiasmada, pero un poco distante. El dinero se ha convertido en el protagonista como nunca antes en la historia de esta competición. Uno de los motivos principales de conversación son los exorbitantes precios de los boletos para asistir a los partidos y su transmisión restringida por la televisión y streaming de pago.
RESUMEN EJECUTIVO
Esta tercera entrega de El negocio de la militarización tiene como objetivo seguir documentando la expansión económica de las fuerzas armadas en México, a través de una actualización del análisis de las ediciones de 2022 y 2024. A partir de la Cuenta Pública, el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) y demás fuentes, el informe busca ayudar a la comprensión de la dimensión financiera del proceso de militarización que se ha profundizado en el país durante los últimos años. Este fenómeno ha implicado una transformación profunda en la manera en que las fuerzas armadas ingresan, gestionan y acumulan recursos, con consecuencias directas sobre la transparencia, la rendición de cuentas y el equilibrio en las relaciones cívico-militares.
Es verdad: existe el legítimo derecho de dudar de las intenciones de la justicia estadunidense cuando emprende pesquisas contra funcionarios mexicanos. Sin embargo, del mismo modo, es procedente cuestionar la sinceridad de un gobierno que los proclama inocentes, sin investigarlos.
El pueblo elige ciudadanos para que administren y gestionen lo público con probidad, eficiencia y sensibilidad. Si el tacto social les falla, el pueblo los bota. Si son empáticos y populares, entonces la gente los votará. Así nuestra democracia alterna partidos y personas.
Mientras las acusaciones que se vierten desde Estados Unidos a funcionarios y políticos mexicanos por la protección y la complicidad con los grupos llamados narcoterroristas, se siguen acercando a su entorno y a él mismo, el expresidente López Obrador se quejó de que el “nuevo Trump”, el de su segundo mandato, ha cambiado y que prefiere al anterior, al que le tocó cuando comenzaba su gobierno, en 2019 y 2020.
Escribí aquí hace unos días que, aunque las nuevas filtraciones y noticias sobre el embate del Departamento de Justicia contra políticos mexicanos se llevan las primeras planas, creo que la entrega y negociación con esas autoridades del general Mérida es, hasta el momento, lo más trascendente que ha sucedido desde la acusación de la fiscalía neoyorquina.