Con las elecciones cerca y su popularidad en picada, Trump podría convertir la amenaza contra los cárteles en una jugada electoral.
"México debería estar haciéndolo (combatir a los cárteles), pero honestamente son INCAPACES”. ¿Y por qué, Mr. Trump? “¡Porque los cárteles gobiernan México!”. Según afirmó ayer en un discurso en el Jardín de las Rosas, esto fue lo que le dijo a la Presidenta. “Ella no está feliz”, dijo. “Es una gran mujer, una mujer maravillosa, pero los cárteles gobiernan México”.
Le pone el Presidente tanta crema a sus PIROPOS a nuestra Presidenta que si fuéramos el Dr. Tarriba, su esposo, estaríamos preocupados.
Al escuchar este discurso, muchos dirán: ¡es lo mismo que dice siempre! En parte tendrán razón, pero existen en el discurso (vean el video) varios elementos que no había mencionado. Dijo el Presidente Trump, por ejemplo, que “por tierra apenas empezamos”.
Y agregó: “Les estamos pegando muy duro, conocemos todos los trayectos, sabemos dónde están todos los tipos malos, los cárteles, sabemos dónde viven, pero se va a volver más difícil a medida que avancemos. Saben que tienen un cierto periodo de tiempo para esencialmente rendirse. México debería estar haciéndolo (combatirlos), pero honestamente son incapaces”.
Nuestro argumento para insistir en que éste NO ES el “mismo discurso” que Trump ha repetido en distintas ocasiones tiene que ver con el timing y con las encuestas. Como bien saben, el 3 de noviembre habrá elecciones de medio tér
mino en EU: se renueva la Cámara de Representantes y el Senado, así como varias Gubernaturas.
Hace apenas unos meses los republicanos sensatos pensaban que había una buena probabilidad de que perdieran ellos la mayoría en la Cámara de Representantes. Ahora, dada la extrema IMPOPULARIDAD del señor Trump, que tiene que ver con la inflación, el alza en el precio de los combustibles, la interminable guerra con Irán y la resultante ampliación del conflicto en el Medio Oriente que ha desplomado su aprobación entre los votantes -misma que arrastra a los republicanos que lo apoyan-, miran, por primera vez, la posibilidad de que TAMBIÉN pierdan el Senado.
De suceder esto, quedaría Trump en la posición que allá llaman de “lame duck” o “pato cojo”, es decir, sería Presidente pero con un Congreso adverso que bloqueará todas sus iniciativas y que puede emprender graves y serios JUICIOS en su contra por abusos de todo tipo, de autoridad y de integridad.
Si ustedes analizan el FRENÉTICO paso con el que ha realizado actos de proselitismo (promedia uno o dos diarios), se percatarán de lo desesperado que está por “recuperar” al electorado antes de la votación. Le quedan sólo poco más de DOS SEMANAS para levantar su popularidad y, junto con la suya, la de los republicanos.
Entonces lo que dijo: “Por tierra apenas empezamos (a pegarles duro)” adquiere otra dimensión: si
va a hacer algo, sobre todo de impacto con los electores, lo tendrá que hacer ANTES de la elección, en un periodo de mínimo 7 días, máximo 10. Y como él mismo lo avisa -tras haberlo hecho ya antes- será por tierra, sabiendo dónde están los malos, cuáles son sus trayectos y dónde VIVEN.
Se puede deducir, con bajo margen de error, que la única forma que tiene el Gobierno de la señora Sheinbaum de evitar el bochorno de que EU penetre en nuestro territorio para sacar malandros es AGARRÁNDOLOS ELLA MISMA. Quizá pudiera complacer a Trump la señora -aunque es difícil pronosticarlo- si le entrega a la justicia de EU a los DIEZ de Sinaloa, o a los OCHO que quedan, pues dos ya se entregaron.
Igualmente, apresando a uno que otro huachicolero que milite en Morena (¿o a poco no hay?); es decir, apoyándose en Harfuch para hacerle a Trump algunas significativas OFRENDAS de maleantes que le sirvan para ganar puntaje con el electorado.
Pero si el Gobierno de Sheinbaum sigue haciendo como que la Virgen le habla, estamos convencidos de que el riesgo de una operación tipo Venezuela en México para sacar y llevarse BLANCOS delictivos importantes debe considerarse ALTO. Les queda a los cuatroteros la opción de dejar pasar y hacerse luego víctimas, pero se antoja que el papel no le quedaría nada bien a un Gobierno considerado en el mundo entero como NARCOGOBIERNO.
Tomado de: Reforma